La permacrisis y nuestro enfoque: regenerar desde la raíz
- Florencia De Los Santos

- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
Durante años aprendimos a nombrar las crisis como eventos excepcionales: algo ocurre, reaccionamos, y esperamos volver a la normalidad. Hoy esa idea ya no alcanza.
En Tutores de Resiliencia entendemos que no estamos atravesando una crisis aislada, sino una permacrisis: un estado prolongado de desequilibrio que se vive de forma continua y que atraviesa a personas, comunidades, organizaciones y territorios.
La permacrisis se manifiesta en el agotamiento de líderes, en la fragmentación del tejido social y en la pérdida de sentido incluso dentro del trabajo de impacto. No es solo externa. Se instala en los cuerpos, en las relaciones y en la manera en que tomamos decisiones.
No atender síntomas, sino transformar desde la raíz
Frente a este contexto, creemos que responder solo a los síntomas ya no es suficiente. Programas aislados, intervenciones rápidas o soluciones de corto plazo pueden aliviar momentáneamente, pero no transforman las causas profundas.
La permacrisis persiste porque muchos de los sistemas actuales fueron diseñados ignorando dos dimensiones esenciales: el bienestar humano y los límites del planeta. Cuando estos elementos quedan fuera de la ecuación, el desgaste se vuelve estructural.
Por eso, para nosotros, la resiliencia no significa “aguantar más” ni adaptarse pasivamente a lo insostenible. Resiliencia es la capacidad de transformarnos mientras cuidamos la vida.
Un enfoque integral para contextos complejos
Nuestro trabajo parte de una comprensión clara: la transformación sostenible ocurre cuando abordamos el cambio de manera integral. Por ello, nuestro enfoque actúa de forma simultánea en tres niveles.
En el plano personal, fortalecemos la regulación emocional, la claridad interna y el liderazgo desde el cuidado. No como desarrollo individual aislado, sino como base para sostener procesos de cambio sin perder humanidad.
En el nivel colectivo, acompañamos a equipos y comunidades a reconstruir la confianza, el sentido de pertenencia y el tejido social. En contextos de permacrisis, nadie debería sostener el cambio en soledad.
Y en el nivel sistémico, diseñamos soluciones regenerativas adaptadas a la realidad de cada territorio, integrando lo social, lo emocional y lo ambiental. No replicamos modelos; construimos respuestas vivas y contextualizadas.
De la resistencia a la regeneración
Uno de los mayores riesgos de la permacrisis es normalizar el desgaste. Aprender a resistir indefinidamente puede parecer fortaleza, pero en realidad erosiona la capacidad de imaginar futuros distintos.
Nuestro compromiso es claro: pasar de la resistencia a la regeneración.
Esto implica movernos de la urgencia al sentido, de los eventos aislados a los procesos continuos, y de la acción reactiva a la innovación con propósito. Sabemos que no hay transformación social sin transformación humana, ni impacto sostenible sin vínculos conscientes.
Una apuesta por nuevas formas de sostener la vida
No buscamos volver a una “normalidad” que ya mostraba profundas grietas. Apostamos por construir sistemas más humanos, más justos y más capaces de sostener la vida en toda su complejidad.
En tiempos de permacrisis, regenerar desde la raíz no es una opción idealista.
Es una necesidad urgente y, al mismo tiempo, una oportunidad profunda de transformación.
.png)


Comentarios